sábado, 22 de junio de 2013

El ¡Que Diran...!

Esta es una expresión lingüística que ya es casi un eslogan, que ha atravesado las fronteras de muchas de las lenguas occidentales.
Vivimos inmersos en un mar de actuaciones y representaciones orientadas a satisfacer y agradar a los demás. También con mucho de imitación y copia. Cada vez vamos perdiendo mas autenticidad y el valor de lo propio y lo autentico. Somos mas de allí que de acá. Estamos dentro del espejo y no fuera de el como debería de ser.

Hay que...Tener un buen auto, para que los demás, nos miren con otros ojos; nos consideren y tengan en cuenta. Vestirnos con ropa que tenga referencia de una marca de prestigio, manejar varias tarjetas de crédito, vivir a todo dar y gastar a todo meter. Un tren de vida a todo vapor.
¿El precio por esto? Angustia, estrés, depresión, insomnio, insatisfacción, velocidad y baja calidad de vida, una vida hecha en homenaje al vecino, al de enfrente y no a uno mismo.

Muchos estarán pensando ¿Y este que piensa, que uno se viste o tiene algo, por agradar a otro solamente?
Es muy fácil pensarlo y eludir la realidad. No se cuestiona el hecho de que cada alguien quiera tener o no tener, lo que dese tener, no; de ninguna manera. Eso es algo a lo que todos tenemos derecho , pero lo importante es en si, que valoremos y hagamos las cosas en función a nuestras necesidades y deseos y no inducidos por el mundo exterior que nos rodea, asfixia y acosa con sus exigencias.
No podemos entregar nuestras voluntades al efímero mundo mercantil, solo por el miedo y el terror al ¿Que dirán? Digan...lo que digan. Tenemos que tener un mundo y una vida propios, en el que llenemos nuestras expectativas y nuestros sentimientos, con: nuestros propios gustos, para construir un entorno mas apacible, mas real, mas acogedor, en donde podamos desarrollarnos plenamente como seres humanos y no como entes compulsivos y esclavizados por el poderoso mundo mercantil.
Llámese tecnología o mercantilismo; ambos tienen que estar a nuestro servicio y no a la inversa. Hay que usar lo que tenemos a a la mano y no dejar que nos utilicen ellos a nosotros.
Dejemos al de enfrente que tenga lo que quiera o lo que no, que viva y piense lo que le apetezca y hagamos lo que nosotros realmente queramos y sintamos. Demos prioridad a nuestras necesidades reales y no a las inducidas.
Por ejemplo: cuando compremos un auto, hagamoslo porque nos gusta y nos llena lo que buscamos en el y no por la publicidad que se hace de el.
Hay que vivir en un mundo moderno y en donde la vida sea mas simple, pero no hay que llegar a al extremo de la dependencia, porque ella solo nos va a acarrear perjuicios que beneficios.
No hay que perder de vista a la belleza que trae la vida y de la que somos parte. No anulemos a nuestros impulsos, deseos, gustos y todos nuestros sentidos. Tenemos que actuar por sentimientos, porque estamos hechos de eso... De sentidos.

6 comentarios:

  1. Hola amigo Pluma!, estoy completamente de acuerdo con el post.
    Hay mucha gente marquera, o sea si no es tal marca famosa no compro; me parece que los medios tienen mucho que ver, te muestran la belleza mercantilista modelos delgadas casi anoréxicas y jóvenes con cuerpos de adonis, si no estás en ésos parámetros no pertenecés a la élite de los triunfadores. No importa lo buena persona que seas o la clase social que pertenezcas, si no cumplís ciertos requisitos estás fuera del sistema. Se ha perdido por completo el respeto al que es diferente ya sea por racismo, o tenga cualidades diferentes, a los ancianos los confinan en geriátricos como algo pasado de moda y se los va olvidando como olvidan los principios escenciales de la vida.
    Bueno amigo en otra seguimos, tengo que ir a comprarme una Ferrari, ropas de Dior y un Rolex, por supuesto no quiero que me dejen afuera de ésta sociedad tan bella que creamos jaja!

    Un fuerte abrazo.

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    1. La realidad al desnudo amigo mio.
      Solo quiero pedirte que: si vas a la misma tienda; no compres el Ferrari rojo, porque yo ya lo separe y el Rolex lo quiero para regalarselo a mi chofer.
      Espero que no te enfades por esto.
      Un abrazo Roberto y gracias por tu visita.

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  2. Hola me gusta lo que has escrito, te sigo. Un saludo.

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    1. ¡Hola Lola!
      Bienvenida a yu casa y gracias por tu comentario.
      Un abrazo

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  3. Gracias por tu visita y comentario.
    Como te dice Roberto, estoy contigo en todo lo que dices.
    Yo creo que es cuestion de educación, he criado a dos hijos y siempre le hecho ver que las marcas solo son propaganda y que no se debe una acostumbrar pues solo pagas eso "la marca".
    Creo que las personas que quieren aparentar a base de bienes externos, tienen un gran complejo de inferioridad. Hay que hacerse notar con los bienes internos que son los verdaderos.
    Un fuerte abrazo y hasta pronto.

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  4. ¡Hola Teresa!
    Coincido completamente con tu comentario, solo que discrepo en parte de aquello que dices en referencia al complejo de inferioridad. Yo diria que sufren de una gran pobreza de espiritu y un vacio que necesitan llenar con lo material.
    Un abrazo y gracias por venir.

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