sábado, 6 de abril de 2013

Estrictas Medidas...

¡Lo que hay que ver! Algo curioso y algo carente de sentido, fue lo que me ocurrió hace unos días en un hospital de Montreal a donde tenia que acudir periódicamente, para tratarme de una dolencia.

Resulta que al ingresar al mencionado centro de salud, nos encontramos en la puerta principal, con un guardia de seguridad y dos surtidores de gel con alcohol. ¿El guardia? Se encuentra ahí, para garantizar que todo aquel que ingrese al nosocomio; se desinfecte las manos con el gel alcoholizado .Lo mismo tendrán que hacer aquellos mortales que pretendan salir del lugar.

Esto esta pensado así, para prevenir: contagios , transmisión y propagación de virus y microbios; tanto dentro como fuera del lugar.

Imagínense, ¿Cuanto cuesta ese guardia de seguridad, que nos obliga a desinfectarnos las manos? Si partimos, porque su salario debe de fluctuar entre unos once o doce dolares la hora, esto en el peor de los casos; estaríamos hablando de unos 1,920 dolares por mes.

Es realmente encomiable la preocupación de dicho hospital, por mantener y asegurar las medidas de higiene y protección; tanto de los pacientes y transeúntes, como del personal medico, enfermeras, auxiliares y demás títeres que pululan por el lugar.

No es por nada, pero con estas medidas; me sentía mas que seguro y protegido en aquel lugar, tanto asi que: me entro manía y cada vez que me desplazaba de u lugar al otro, por cualquier motivo, siempre me mojaba las mano en el dichoso gel. Sentía que hasta tenia el alma desinfectada, algo que a la vez me hacia pensar: ojala que así fuesen las cosas en mi país. Que todos cumplan con las medidas de seguridad e hiriente que se dictan en las diferentes instituciones. ¡Esto solo se ve en los países desarrollados! Exclame para mis adentros.

Un buen día de esos, decidí estacionar mi auto a unas dos calles del lugar y me eche ha andar, pero como la entrada me quedaba un poco lejos, me adentre por la playa de estacionamiento y luego de unos minutos me encontré con un cartel que decía: Clínica de Atención Externa. Ni corto ni perezoso, entre por ahí. Para que lo entiendan mejor: solo es un lugar que esta dentro del mismo edificio, mejor dicho, otra puerta de entrada.¡OH sorpresa! Ahí no había guardia de seguridad ni tampoco dispensador de gel antibacterial. Cada quien entraba como Pedro por su casa. Con todas las bacteria, bichos, insectos y medas epidemias que se les venga en gana. Ninguna control, ninguna exigencia, ninguna botella, nada de nada.

¿Entonces? ¿Que paso? [Se les olvido franquear ese lugar? No, porque también hay otra puerta en donde la cosa es igual de simple.

Quiere decir entonces que: aduanas en la frontera y puertos libres por la costa, cajas fuertes con claves de alta seguridad en el frente, pero sin paredes de fondo y costado.

Resultado de todo esto: ¡En todas parte se cuecen habas!

Gringolandia, también tiene sus cositas, pero a la hora de criticarnos y despotricar de los paises “subdesarrollados” Llamenlos, ahí están en primera fila.

Pero ya ven, así es la vida, con cada sorpresa y de las buenas.

3 comentarios:

  1. Ya ves, el refrán "en todas partes cuecen habas" está llenito de razón, ni que seas una república bananera, ni que seas del mismísimo imperio británico, ni que seas del Japón o de la Unión de países que cantan en Eurovisión, ninguno es perfecto.
    Aquí hay dispensadores de ésos por todas las paredes, fue a raíz de la tan traída y llevada "gripe aviar", pero he de reconocer que una vez me lo eché en las manos y como no me gustó el olor ya nunca más lo usé.

    Un abrazo Pluma.

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  2. Si que se cuecen Elena, pero no deja de llamar la atencion de que suceda en un "pais desarrollado" Es gracioso porque ellos son los rpimeros en criticar al resto.
    Un abrazo y perdoname por la demora en la respuesta.

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