domingo, 14 de diciembre de 2014

La Navidad De Unos Y De Otros...








La gran mayoría de personas y en especial los de occidente, suelen celebrar las fiestas navideñas con mucho entusiasmo y algarabía.
Unos festejan el nacimiento de Jesús, otros una de las festividades de fin de año. Cada quien a su manera y estilo, pero casi todos lo hacen con una misma retorica: comprar, comprar y comprar. Sin importar que ni cuanto, lo mas importante es comprar.
En muchos de los casos, deja de tener importancia la religión y el credo. Todos se sienten imbuidos del instinto compulsivo de la compra.

En mi opinión, creo que si bien la navidad nace en el seno del catolicismo; con el correr de los tiempos se ha convertido en una festividad universal, en la cual participan: diferentes tendencias religiosas y no religiosas y en muchos de los casos de  credos antagónicos. Partiendo de esta premisa, habría que comenzar por decir que: existe un punto de convergencia entre todos y ese punto es la navidad.

La navidad debería de convertirse en  la fiesta universal de la confraternidad humana. Hacer de este espacio un hito para compartir con: la familia, amistades o con personas ajenas a nuestro entorno, como: ancianos, niños, pobres y todo aquel que no posee nada. compartir, dar, mostrar nuestro lado humano en toda su magnitud. 
Practicar un poco todo aquello que preconizan las diferentes creencias religiosas del mundo, sin dejarlo solo en el tintero o en el papel del protocolo.

Es la oportunidad de ser mas humanos y dejar de lado el materialismo y la banalidad. Existe un mundo triste y opaco que no celebra nada, porque no hay nada que celebrar, porque vive sumido en la obscuridad total de la pobreza y de la miseria. Sin olvidar que también esta cubierto por el siniestro manto de la indiferencia y el olvido. Ese manto del cual somos un jirón, pero que sin embargo aparentamos vestir de finas sedas, teniendo los harapos desprendidos y desgarrados de nuestra miseria humana.

Dejemos un poco lo material y ensayemos  un poquito nuestra parte espiritual. Regalemos algo hermoso a alguien y comprometamonos a hacerlo cada navidad, par que el verdadero espíritu de la navidad, siempre este presente y podamos  aportar nuestro granito de arena, para que nuestro mundo cambie algo y se torne: un poco mas tolerante, humano, comprensivo, sensible y solidario. Algo que en estos tiempos tanta falta nos hace.
Dejemos un poco de lado esa prioridad del regalo obligado de la falsa ilusión de un efímero instante. Hagámonos un regalo que nos dure todo el año, que nos deje una paz interna y la esperanza de poder repetirlo en la próxima navidad.
En silencio y sin pregón, solo con un poquito de amor y con todo el corazón.



6 comentarios:

  1. Respuestas
    1. gracias Cristina.
      Para ti y los tuyos: unas felices fiestas, llenas de armonia y plenas de esperanzas.
      Un abrazo

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  2. Todo bien compartido es bueno lo malo es cuando uno se olvida de lo esencial que es lo que representa la navidad.
    Tu texto como siempre muy profundo.
    Un abrazo.

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    1. Gracias Mari Pi
      Que pases unas fiestas, acompañada de los que mas quieres y que el proximo año sea muy dieferente al que nos deja.
      un abrazo.

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  3. La Navidad ...sencillez, entrega total y amor sin límites. El ejemplo dado por Enmanuel.
    U abrazo y FELIZ NAVIDAD.

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  4. Hola Armando. Comparto tu manera de pensar y deseo que esta navidad estes acompañado por quienes son tus seres mas queridos y que recibas el nuevo ño lleno de buenas nuevas para ti.
    Un abrazo

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